[1]En cultivos de exterior [2] o en invernaderos, la indiscriminada agricultura convencional, carente de toda ética, con sus terapias a base de productos químicos de síntesis es el desencadenante de constantes desequilibrios ecológicos en los ecosistemas rurales.
Larga es la cadena de errores cometidos, se alteran el mayor número de factores que intervienen en el crecimiento y desarrollo natural de los seres vivos sin mirar en las consecuencias negativas tanto nutricionales como medioambientales que pueden llegar a acarrear.
Los productos químicos usados como abonos para marihuana [3] provocan tremendos males al suelo, el más importante es la pérdida de materia orgánica y los efectos secundarios que ello conlleva: palidecimiento del suelo, ya que la materia orgánica oscurece, se desestabiliza la estructura del suelo (la materia orgánica humificada y la fracción mineral del suelo forman el denominado complejo arcillo-húmico), como consecuencia de la desestabilización de la estructura se pierde la permeabilidad del suelo y su capacidad de retener agua, así como la capacidad de intercambio catiónico, se desajusta el pH del suelo, se pierden nutrientes y vida microbiana, etc.
Todo ello provoca que cada vez sea necesario aportar mayor cantidad de nutrientes, en algunos cultivos de marihuana el aporte de Nitrógeno viene a ser cuatro a diez veces mayor al aprovechado por la planta.
Pero la planta de cannabis, como consecuencia de la rápida asimilación de los fertilizantes químicos de síntesis, absorbe más nutrientes de los aprovechados, almacenándose peligrosamente para el ser humano en el propio tejido vegetal, por ende, modificando la composición de los alimentos (el mayor hincapié de los Comités Reguladores de Agricultura Ecológica de las diferentes comunidades autonómicas, consiste precisamente en el análisis de productos en busca de residuos químicos sobre todo biocidas, los más tóxicos), además el sobrante de nutrientes [4]no absorbidos pasará a las aguas subterráneas (por lixiviación: arrastre debido al agua del drenaje) contaminándolas y convirtiéndolas en no potables.