[1]Una vez haya nacido la planta de marihuana podréis observar lo bonita que es. Pues bueno cuanto más grande más bonita es, así que ahora nos ocuparemos de que crezca lo que pueda.
Al nacer, la plantita tiene dos hojas pequeñas y ovaladas. Estas dos hojitas son las que sirven al principio a la planta y solo al nacer para desarrollarse. No tardarán en morirse.
Entre las dos hojitas se asomarán otras dos con el borde típico de la maría [2], cerrado.
Cuando salgan las dos primeras hojas serradas irán apareciendo progresivamente más hojas a medida que se va desarrollando el tallo principal. En éste estadio se puede comenzar a practicar la técnica de la poda de la marihuana, que se detallará más adelante. Si es la primera vez que plantas será mejor que no podes nada porque si no se hace con conocimiento se puede retrasar el crecimiento. [3] A veces la propia planta te sorprende de lo rápido que crece en respecto a otras plantas a las que has tratado igual.
Una vez haya nacido la planta de marihuana debe escogerse cual será el mejor sitio para que la planta crezca.
Deberemos buscar un sitio para nuestras plantas donde reciban la máxima cantidad de sol diaria, o sea, más horas de luz. La marihuana es una planta que requiere mucho sol, y además la calidad final de los cogollos [4]vendrá muy determinada por la cantidad de sol que haya recibido la planta a lo largo de su crecimiento. Además deberá ser luz directa. El sol sale por el Este y se va por el Oeste, además con una cierta inclinación hacia el SUR del arco que recorre, que depende de la estación del año y de lo alejados que nos encontremos del ecuador. Cuanto más alejados estemos, menos sol recibirá la planta.
Afortunadamente, en España disfrutamos de una posición privilegiada para el cultivo. Si vamos a cultivar en nuestra casa, fácilmente se deduce que el lugar idóneo para el cultivo será cualquier lugar orientado al SUR-ESTE respecto a la casa, ya que si la cultiváramos al Norte la casa nos daría sombra, y si se opta por cultivar la marihuana al Oeste la casa nos daría sombra a primeras horas de la mañana y la planta sólo recibiría sol después del mediodía. Lo mejor, indudablemente, es el cultivo al aire libre, donde la planta recibe el máximo de horas de luz.