Un cultivo hidropónico de alimentación superior es sencillo de controlar y preciso. No necesitamos de temporizadores que controlen tiempos de inundación y drenaje como en el método de flujo y reflujo para el cultivo hidropónico de marihuana [1]. La solución nutriente se aplica continuamente haciendo uso de una bomba sumergible situada en el contenedor de la solución nutriente que la distribuirá por el entramado de conductos, normalmente tipo espagueti, que van a parar a la parte superior de cada maceta. La solución nutriente aireada fluirá por el medio hasta llegar a las raíces para después volver a recogerse en el contenedor. Los medios de cultivo más comunes que se emplean en los sistemas de cultivo hidropónico [2] de alimentación superior son grava, arcilla expandida, fibra de coco o lana de roca.
Podemos utilizar distintos emisores (conectados a un conducto principal) para aplicar la solución nutriente a cada maceta, desde emisores por goteo y pulverizadores hasta miniaspersores. Se aconseja utilizar un filtro cuando utilizamos emisores para evitar obstrucciones.
Hemos de tener en cuenta que si el medio que soporta nuestras raíces de cannabis es absorbente, como la fibra de coco o lana de roca [3], podemos utilizar sólo un punto de aplicación de la solución nutriente, pero puede ser necesario varios puntos de aplicación cuando el medio no es muy absorbente como la arcilla expandida o gravilla [4]. En este caso utilizaremos un pulverizador, miniaspersor, un emisor largo y redondo, que rodee la superficie del medio de cultivo o varios emisores sueltos.
Si crees que en tu montaje puede ser necesario una aireación adicional de la solución nutriente puedes utilizar una piedra de aire en el depósito contenedor.