[1]Para forzar la floración de la marihuana podemos hacerlo mediante la introducción de ciclos de oscuridad de 11-13 horas que simulan el otoño, cuando los días se hacen más cortos. Es aconsejable en el cultivo de interior de marihuana [2] el contar con dos áreas separadas, una que se utiliza para las plantas en estado de crecimiento y otra que se utiliza para la floración y floración de cogollos. No hay otro requisito que no sea para mantener estos ciclo de oscuridad de 12 horas aproximadamente durante la floración, sin interrupción. Una vez que la planta de marihuana es suficientemente grande como para forzar el periodo de floración, los períodos de oscuridad se pueden introducir de inmediato. Para ello será necesario poner un temporizador a la lámpara, o hacerlo de forma manual, para así crear los períodos de oscuridad necesarios para hacer florecer a la planta de marihuana. En el invernadero o en exterior, el mismo efecto se puede crear en el verano, donde los días son más largos, cubriéndola con una manta o una caja de cartón para simular estos periodos de oscuridad.
Un horario aconsejable puede ser el de cubrir a la marihuana a las 20 horas, y descubrirlas a las 8 horas de la mañana siguiente. En unas dos semanas el cannabis comenzará la fase de floración. Después de estas dos primeras semanas, el horario admite variaciones, pero es imprescindible continuar con esta rutina para que las plantas desarrollen por completo los cogollos y no inducir de nuevo un estado de crecimiento vegetativo. En el cultivo de exterior, durante la primavera y el otoño, las noches son lo suficientemente largas como para provocar la floración. Por esta razón se puede obtener un cultivo de invierno [3] si germinamos las semillas durante este periodo, y esperamos a que la planta florezca en primavera para obtener nuestra cosecha de marihuana.
A finales del verano las noches van siendo cada vez más largas, y esto basta para forzar la floración de la marihuana [4] que dará sus frutos al comienzo del siguiente otoño. Durante este periodo hay que dar a las plantas abonos ricos en fósforo (P), y mantener a las plantas en un régimen estricto de 12 horas luz y 12 de oscuridad, evitando sitios iluminados por la noche con farolas o luz artifial si estamos cultivando en exterior. Hay cultivadores que defienden que pequeños cambios en el ciclo, como aumentar a 13 horas luz y 11 de oscuridad puede hacer que aumente el tamaño de la flor y posteriormente los cogollos. [5]
Una programación correcta de las luces para florecer la marihuana en el cultivo de interior comprende 12 ó 13 horas de luz. Si tenemos dos áreas diferenciadas en el cultivo de interior, tendremos plantas con un ciclo mayor de luz (18 horas al día), que tendremos que trasladar al área de floración para que comiencen a madurar los cogollos. Este área destinada a la floración debe ser mayor que la de crecimiento vegetativo, puesto que en este momento las plantas de marihuana son más grandes. Para el caso de habitaciones, debemos colocar una cortina opaca que podemos hacer de vinilo negro o cualquier otro material que no deje pasar la luz, y poner en las paredes de la habitación materiales reflectantes como el papel de aluminio o el mylar. Tambien son muy recomendables los cuartos o armarios de cultivo [6], que evitan que entre la luz del exterior a la vez que tienen recubiertas de reflectante todas las paredes interiores, maximizando el rendimiento de los focos.
Como inducir la floración de la marihuana y hacer que desarrolle los cogollos II [7]