La mayoría prefieren la alternativa orgánica en cuanto a los abonos, ya que las plantas de marijuana son, con frecuencia, cultivadas para una posterior consumición de sus frutos. Por eso el abono orgánico es la alternativa más segura. Los productos químicos tardan en ser eliminados del organismo de la planta de marijuana, así que sus residuos quedan en los cogollos y pasan después a sus consumidores. Los abonos orgánicos pueden comprarse fácilmente en las tiendas especializadas, los que están basados en guano son los más comunes y económicos, y ofrecen también un rendimiento muy satisfactorio. Sin embargo, no está de más probar nuevas técnicas caseras, al viejo estilo de los remedios naturales de la abuela. En este caso, el café es un buen abono casero que puede usarse para abonar el sustrato de las plantas [2]. La pulpa de café se usa como abono en muchos tipos de cultivo – cultivos de café, especialmente, pero también hortalizas y otras plantas – desde hace tiempo. Ya que se ha observado que tiene efectos positivos sobre la salud de las plantas.
Empezó a usarse la pulpa de café como abono en las plantaciones con la intención de deshacerse de ella, ya que es tan abundante como contaminante para el agua. Con el tiempo, observaron que la fertilidad y la salud del suelo mejoraba si se trataba de este modo.
Como remedio casero para jardineros entusiastas se usa para todo tipo de plantas. Así que las plantas de marijuana también pueden beneficiarse de las ventajas del café, sin dejar por ello de recibir los cuidados habituales para las plantas de cannabis [3].
Modo de empleo:
Los posos del café deben mezclarse bien con el sustrato de la planta. Obviamente, nunca debemos regarlas con café, porque enfermarían. Un buen momento para abonar con café es cuando se transplanta o bien al inicio, cuando se planta. Como las plantas de marijuana tienen un solo ciclo de vida, sólo es necesario abonarlas con café una o dos veces en todo el ciclo. Hacerlo más a menudo podría ser demasiado intenso para las plantas y podrían enfermar, además, es complicado mezclar bien el abono con el sustrato cuando la planta ya está crecida.
Los posos del café se extraen de la cafetera usada, las que suele haber en todas las casas tienen aproximadamente la capacidad de tres o cuatro cucharadas soperas (el poso se infla un poco al mojarse). Normalmente lo tiramos después de preparar café, si queremos usarlo como abono lo conservamos a parte.
La cantidad adecuada depende del tamaño del tiesto en el que tengamos las plantas, o del espacio de tierra natural que tengan delimitado para ellas. Toda una dosis completa de poso de la cafetera podría ser demasiado si el tiesto no es muy grande, por lo tanto media carga de café resulta lo más adecuado. Si el tiesto es más grande, podemos abonar con la carga completa. Si es la primera vez que usamos poso de café como abono y tenemos miedo de lo que pueda pasar, mejor usar media carga para así observar sus efectos y tenerlos en cuenta para el próximo año.
Beneficios:
Se trata de un sistema de abono casero, natural y extremadamente económico, que no entra en conflicto con ningún otro producto que vayamos a ponerles a las plantas de marijuana después. Podemos y debemos seguir usando los abonos y productos a los que estemos habituados, así como el sustrato que compramos previamente abonado. El café no es celoso.
La cafeína les aporta vigor y fuerza, incluso hay quien dice que les ayuda a tener un color bonito e intenso. La pulpa, como residuo orgánico que es, ayuda a mejorar la salud del sustrato, como cualquier otro residuo orgánico que se use para este fin, con el añadido de que la cafeína les ayuda a tener un enérgico y vigoroso arranque.
Si nuestra planta de marijuana está débil y enferma, y vemos que la cosa no va a terminar bien, antes de darla por muerta, podemos intentar darle una dosis de energía con este método, ya que la cafeína les da un arranque de vigor que podría ayudarla a recuperarse. Transplantamos la planta de marijuana [5]y mezclamos una carga de poso de café con el nuevo sustrato, quizás esto le dé un empujoncito. O si nuestra planta de marijuana está débil porque acabamos de purgarla de alguna de las plagas que cada año hacen turismo por nuestras cosechas, aunque no esté en peligro de muerte, la cafeína le daría fuerza y vigor para recuperarse y volver a lucir espléndida.
Se trata de un método casero, así que no es una ciencia, por lo tanto es aconsejable incorporarlo a lo que usamos normalmente para tratar nuestra marijuana [6], y no en lugar de enriquecer la tierra con posos de café es un método que no dañará el bolsillo de nadie, y aporta salud y nutrientes al suelo de las plantas. Todos funcionamos mejor con una taza de café por las mañanas, y para las plantas puede ser algo parecido.