Hablaremos de la germinación de las semillas de marihuana. Realmente es muy fácil hacerlas germinar. Es una planta “agradecida”. Y muy fuerte. Trataremos de las condiciones necesarias para lograr que germinen, y explicaremos por pasos como conseguirlo. ¡Feliz cultivo!
Las semillas de marihuana sólo necesitan agua, calor, aire y ausencia de luz para germinar. La temperatura recomendada debe encontrarse entre 21 y 32ºC. De esta forma, las semillas que reciben buen trato germinan entre dos y siete días.
Una vez que han germinado, se plantan las semillas de maría cuidadosamente (el mejor medio de germinación suele ser el jiffy), y empiezan a crecer hasta que se convierten en adultas. Suele ocurrir que de diez semillas de cannabis unas serán machos, otras serán demasiado débiles, y dos o tres serán las mejores genéticamente y crecerán hasta convertirse en unas hembras sanas y fuertes.
Durante la germinación, la parte exterior de protección de la semilla de “mariguana” se abre y, un diminuto brote blanco sale del interior. Ese brote es la raíz central. El cotiledón o las hojas de la semilla brotarán hacia arriba, dirijiéndose hacia la luz.
GERMINAR LAS SEMILLAS DE MARIHUANA PASO A PASO
Primer paso) Humedece tus semillas de “mariguana” en un vaso de agua durante toda una noche. Se han de humedecer completamente. Es recomendable no alargar el tiempo que están en agua más de 48horas pues podrían pudrirse, aunque puede que algunas semillas puede que todavía no hayan abierto un costado por el que saldrá la raíz central.
Segundo paso) Una vez humedecidas colócalas entre toallitas de papel empapadas y empezarán a brotar. Debes mantenerlas en un ambiente cálido (21-32ºC) y oscuro. Debes humedecer las toallitas diariamente y hemos de mantenerlas húmedas pero de forma que permitan que se drene el exceso de agua libremente para que tus semillas de marihuana broten adecuadamente. Una vez que es visible el brote blanco (raíz) de las semillas llega el momento de coger con cuidado los frágiles brotes de maría y plantarlos.

