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Fumar marihuana y beber agua

agua Fumar marihuana y beber aguaHasta el momento, hemos insistido en varios artículos acerca de la importancia del agua para el cultivo de marihuana. Pues bien, al igual que tu planta necesita ser hidratada, no olvides en el momento de consumir, que tú también la necesitas. El consumo de marihuana, especialmente cuando se fuma, reseca la boca; por otro lado, al igual que el tabaco, puede dañar la dentadura. Por lo tanto, para combatir estos efectos, habrás de cuidar también tu consumo de agua y beber más.

Según cuentan los estudios, la sensación de sed puede confundirse con la de hambre, de ahí que cuando fumamos, nuestra sensación de sed pueda confundirse y comamos más sin darnos cuenta de que lo que necesitamos es agua. Además, a algunas personas les preocupa engordar debido a que el consumo de marihuana les provoca un hambre feroz. Siempre que bebas un poco de agua, en cualquier circunstancia, parte de tu apetito Leer más »


Agua para tu planta de marihuana

riego marihuana Agua para tu planta de marihuana
Un aspecto muy importante para tener en cuenta cuando cultivas marihuana es la necesidad de agua que tiene la planta. El correcto riego es fundamental para la vida de la planta de marihuana y, por lo tanto, debe realizarse con mucha responsabilidad. La planta de marihuana o cannabis necesita abundante agua. Sin embargo, esto no significa que debe estar en un terreno encharcado. Es recomendable que la tierra se seque un poco entre riego y riego, para lo cual es necesario que drene correctamente.

El agua corriente contiene cloro, nada bueno para la marihuana, así como sales que pueden bloquear los nutrientes del substrato, impidiendo que el sistema radical los absorba. Para que el agua sea más apta Leer más »

La cosecha IV: el Curado

curado1 La cosecha IV: el Curado

Cuando hemos mantenido la marihuana secándose entre cinco y siete días debemos pasar al curado para que la humedad que se mantiene en el interior del cogollo desaparezca y el cannabis se seque uniformemente y pueda ser almacenado sin que el moho se desarrolle. Con el curado la marijuana se secará completamente y la totalidad de THC pasará a su forma psicoactiva. Para curar la marihuana no se recomienda utilizar envases de plástico o metal pues pueden transmitir sabor a estos materiales. Lo ideal es ponerla a curar en frascos de cristal, mejor si son de cierre hermético (pues se mantendrá todo el sabor y aroma), y guardarla en un lugar fresco y seco. Sin embargo, si la cosecha es grande lo mejor es almacenarlas en cubos de plástico, por la comodidad a la hora de llenar el recipiente con los cogollos.

La manera de proceder es la siguiente: se corta la marihuana en trozos de unos 40 centímetros y se va introduciendo en los frascos de vidrio. Si son de cierre hermético lo mejor es guardarlos en un frigorífico (nunca en el congelador) ya que Leer más »

Factores que intervienen en el sexo de la marihuana

Hay algunos factores ambientales que pueden ayudar a que una planta de cannabis decida su sexo de una u otra forma. Las plantas de marihuana pueden ser machos o hembras. En contadas ocasiones puede que una planta tenga una rama de otro sexo. Estas son conocidas como plantas hermafroditas. No es que sus preflores y flores sean distintas de hembras o machos, si no que simplementen cuentan con ramas de ambos sexos. En este artículo hablaremos de algunos factores que pueden influir en el sexo de la marihuana, y que pueden ser incluso potenciados para lograr más plantas con el sexo deseado. Leer más »

Germinación de las semillas de marihuana

Hablaremos de la germinación de las semillas de marihuana. Realmente es muy fácil hacerlas germinar. Es una planta “agradecida”. Y muy fuerte. Trataremos de las condiciones necesarias para lograr que germinen, y explicaremos por pasos como conseguirlo. ¡Feliz cultivo!

Las semillas de marihuana sólo necesitan agua, calor, aire y ausencia de luz para germinar. La temperatura recomendada debe encontrarse entre Leer más »

El agua

El agua es la vida para la marihuana.

Debemos tener especial cuidado con el agua con la que regamos nuestra plantación. El agua que proviene del grifo, el agua corriente, puede contener gran cantidad de sales disueltas y un ph demasiado bajo o demasiado alto para que las plantas absorban todos los nutrientes que se encuentran en el suelo.

El ph ideal se encuentra generalmente entre niveles de 6 y 7. En este rango la planta es capaz de absorber todos los nutrientes que requiere. Un ph inadecuado provoca que algunos de los elementos que la marihuana necesita no sean asimilados, presentando diversos problemas que harán que no desarrolle todo su potencial. Es muy importante que regulemos el ph del agua de riego con correctores de ph, para asegurarnos que las plantas puedan captar todos los nutrientes imprescindibles para su crecimiento y floración.

Una gran cantidad de sales disueltas en el agua evitarán que el cannabis chupe toda la necesaria, y puede hacer incluso que nuestra planta pierda agua por las raices por el fenómeno fisico-químico de la osmosis: el agua tiende a igualar los niveles de sales entre la tierra y las raices. En este caso, al haber más sales fuera de las raices que dentro, para igualar la cantidad el agua fluye de la planta a la tierra, disminuyendo el total de agua dentro de la planta aumentando la concentración de sales en el interior, y disminuyendo así la concentración en el exterior. Una buena ayuda para la planta es que la tierra donde esté plantada tenga un buen drenaje; y hay que tener especial cuidado cuando cultivemos en contenedores, porque las sales pueden acumularse y convertirse en un problema (estrés sódico), y quitarles a las raíces su habilidad para absorber agua.

El mejor agua que existe es el agua de lluvia. Esta (si no proviene de lluvia ácida, en cuyo caso también tendríamos que regular su acidez), tiene niveles neutros de ph y poquísimas sales disueltas (las que haya podido recoger en el ambiente en su caída desde las nubes al suelo). Una buena práctica consiste en regar abundantemente de cuando en cuando con agua de lluvia o agua destilada. Una proporcion de referencia sería tres litros de agua por cada litro de tierra. Con esto conseguiremos lavar la tierra de sales y equilibrar el ph de la tierra. Otro consejo es el de mezclar el agua del grifo con agua de lluvia si es posible, con el objetivo nuevamente de bajar la concentración de sales.

En el momento de germinar las semillas y en los primeros días de vida de las plantas (se llaman plántulas en este periodo) es imprescindible usar agua destilada o de lluvia. El cloro afecta negativamente a las raíces llegando incluso a quemarlas, o evitando que las semillas germinen y desarrollen su primera raiz. Otra acción que podemos llevar a cabo con la que conseguiremos que el agua del grifo baje su nivel de cloro, es la de llenar un bidón con este agua y dejar que se evapore el mismo durante uno o dos días.

Si tenéis la posibilidad recoged siempre agua de lluvia mediante canalones, etc,o si usáis aire acondicionado usad el agua destilada que producen (¡¡también vale para la plancha!!) siempre que esté bien limpia y clara. En caso contrario se puede comprar agua destilada, destinándola para el momento de germinar y hacer crecer a las plántulas y para regar el cultivo antes de cosechar y lavar así la tierra.

 

 El agua

 


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