Cultiva.me | Cultiva tu marihuana!!    
 

La cosecha IV: el Curado

curado1 La cosecha IV: el Curado

Cuando hemos mantenido la marihuana secándose entre cinco y siete días debemos pasar al curado para que la humedad que se mantiene en el interior del cogollo desaparezca y el cannabis se seque uniformemente y pueda ser almacenado sin que el moho se desarrolle. Con el curado la marijuana se secará completamente y la totalidad de THC pasará a su forma psicoactiva. Para curar la marihuana no se recomienda utilizar envases de plástico o metal pues pueden transmitir sabor a estos materiales. Lo ideal es ponerla a curar en frascos de cristal, mejor si son de cierre hermético (pues se mantendrá todo el sabor y aroma), y guardarla en un lugar fresco y seco. Sin embargo, si la cosecha es grande lo mejor es almacenarlas en cubos de plástico, por la comodidad a la hora de llenar el recipiente con los cogollos.

La manera de proceder es la siguiente: se corta la marihuana en trozos de unos 40 centímetros y se va introduciendo en los frascos de vidrio. Si son de cierre hermético lo mejor es guardarlos en un frigorífico (nunca en el congelador) ya que Leer más »

La Cosecha III: el Secado

Secado43 La Cosecha III: el Secado El secado de marihuana es un proceso importante que hace que el THC cambie de su forma hidratada a su forma más psicoactiva: la seca o THC neutro. Se debe realizar en oscuridad y a una velocidad adecuada ya que, por una parte, la luz ultravioleta degrada el THC cuando el cannabis ya se ha podado y, por la otra, la velocidad no debe ser demasiado rápida para que ciertos componentes de la planta de marijuana (como los pigmentos) se degraden y no queden retenidos. Si el tiempo de secado es demasiado corto, nuestro cannabis no tendrá ese buen sabor… el humo será áspero y además la combustión no será buena.

Una cosecha pequeña se puede secar en Leer más »

Reglas para el uso de fertilizantes, y consejos para abonar

delta 9 cannabiogen Reglas para el uso de fertilizantes, y consejos para abonarEl abono y uso de fertilizantes es altamente recomendable para nuestra cosecha de marihuana. Si seguimos las sencillas reglas que nos proporcionan los fabricantes en los envases del abono, y proporcionamos a nuestra planta de marihuana los fertilizantes necesarios en cada fase (crecimiento y floración), conseguiremos unos estupendos cogollos de marihuana con que aliñar nuestros porros.

Hay que diferenciar entre cultivo de interior y de exterior y/o de guerrilla, o incluso mejor entre cultivo en maceta o cultivo en suelo. En el caso del cultivo en maceta en contenedores pequeños, la planta procesa y asimila con mayor rapidez el abono que le proporcionamos. Por esta razón la frecuencia de abonado en estos casos debe ser mayor, siempre cuidando de no cometer el error de suministrar abono en exceso que queme las hojas de las plantas de cannabis. Cuando la marihuana se planta en grandes macetas o en el suelo, la frecuencia con la que le añadimos abono al medio es normalmente menor, ya que la planta tendrá más sustancias nutritivas en la tierra que poder aprovechar. Recordad que la tierra actúa como un tampón que regula los defectos o los excesos en el momento del abonado. Cuanta más tierra, más tardará el abono en llegar a niveles peligrosos, pero más tiempo deberá pasar hasta que podamos volver a suministrar fertilizantes si nos hemos pasado con la cantidad. Leer más »

Abono foliar para nuestra planta de marijuana

planta de marihuana variedad super silver hazeLa fertilización foliar consiste en la pulverización de las hojas de la planta de marijuana con una solución nutritiva parecida a la que se le aporta a la planta a través de la tierra. Las hojas de la planta absorben este abono con facilidad, y tiene de este modo a su disposición nutrientes que puede procesar de una manera rápida. Por esta razón es muy recomendable complementar el abono que proporcionamos a nuestras plantas de marijuana a través de las raíces dándole un aporte extra a través de las hojas.

Otra de las ventajas que encontramos en proporcionar abono foliar es la de minimizar el riesgo Leer más »



468-60-03