Cultiva.me | Cultiva tu marihuana!!    
 

Bombillas de sodio de alta presión

600w bombilla philips Bombillas de sodio de alta presiónLas lámparas de sodio de alta presión son comunmente usadas en distintos ámbitos por las sociedades desarrolladas. Y se encuentran ampliamente extendidas en los cultivos de interior de todo tipo de variedades de cannabis. En otros ámbitos, las lámparas de sodio AP se usan desde en la iluminación industrial, pasando por el uso en zonas residenciales y espacios públicos hasta la horticultura,y forman parte de manera silenciosa de nuestra vida diaria.

Entrando en detalle a analizar el espectro lumínico que este tipo de bombillas proporcionan, nos encontramos que a pesar de su brillo intenso no cubren tanto el rango de los azules, tal y como sí lo hacen con los amarillos y naranjas. Esto al final derivará, aplicando su uso al cultivo de cannabis, en plantas con más espaciado entre nudos y más espigadas, aunque en principio la producción total de las plantas de marihuana no se vea afectada.

Por este motivo marcas como Philips y Hortilux sacaron al mercado un tipo de bombillas de sodio de alta presión que completaban el espectro lumínico aportando mayor cantidad de azul, intentando emular de una forma más precisa la luz natural. Esto corregía el defecto de las plantas espigadas y lograba un desarrollo de las variedades de marihuana similar al natural. Leer más »

Cultivo de interior y la reflexión de la luz

Adjust-a-wings(estuco medium)En tiempos de crisis, siempre intentamos aprovechar mejor los recursos que tenemos. Uno de los elementos que encarecen el cultivo de marihuana en interior es el uso de luz artificial para regular el fotoperiodo de las plantas de marihuana, y para proporcionarles la cantidad de luz suficiente para que realicen correctamente todos sus procesos durante los periodos de crecimiento y floración. Así que parece de lógica que aprovechemos al máximo la luz que tenemos, e incluso intentar (si tenemos que comprar nuevos focos) adquirir focos de menor potencia con el objetivo de maximizar sus resultados. Todo ello para intentar rebajar el consumo de luz, o como mínimo, sacar mejor provecho de la electricidad que consume nuestro cultivo.

Uno de los detalles que no siempre se cuidan es el del área de actuación Leer más »

Reglas para el uso de fertilizantes, y consejos para abonar

delta 9 cannabiogen Reglas para el uso de fertilizantes, y consejos para abonarEl abono y uso de fertilizantes es altamente recomendable para nuestra cosecha de marihuana. Si seguimos las sencillas reglas que nos proporcionan los fabricantes en los envases del abono, y proporcionamos a nuestra planta de marihuana los fertilizantes necesarios en cada fase (crecimiento y floración), conseguiremos unos estupendos cogollos de marihuana con que aliñar nuestros porros.

Hay que diferenciar entre cultivo de interior y de exterior y/o de guerrilla, o incluso mejor entre cultivo en maceta o cultivo en suelo. En el caso del cultivo en maceta en contenedores pequeños, la planta procesa y asimila con mayor rapidez el abono que le proporcionamos. Por esta razón la frecuencia de abonado en estos casos debe ser mayor, siempre cuidando de no cometer el error de suministrar abono en exceso que queme las hojas de las plantas de cannabis. Cuando la marihuana se planta en grandes macetas o en el suelo, la frecuencia con la que le añadimos abono al medio es normalmente menor, ya que la planta tendrá más sustancias nutritivas en la tierra que poder aprovechar. Recordad que la tierra actúa como un tampón que regula los defectos o los excesos en el momento del abonado. Cuanta más tierra, más tardará el abono en llegar a niveles peligrosos, pero más tiempo deberá pasar hasta que podamos volver a suministrar fertilizantes si nos hemos pasado con la cantidad. Leer más »

Esquejes y clonación III. Pasos para obtener esquejes de marihuana.

plantulas en lana de roca 300x160 Esquejes y clonación III. Pasos para obtener esquejes de marihuana.Ahora describiremos los pasos a seguir y algunos consejos a la hora de obtener unos esquejes de marihuana que aseguren una descendencia con las mejores características de la planta madre. Recordad que el esquejado es una excelente técnica para obtener plantas de marihuana hembras porque van a tener el mismo sexo que la planta madre (que por lo tanto deberá se una planta hembra de cannabis). El método para obtener esquejes es sencillo y efectivo, y el esquejado es el método más productivo de propagación para cultivo de interior y exterior. Leer más »

Esquejes y Clonación ¿qué es y para qué sirve?

Existe otra manera de conseguir una planta de mariguana sin que provenga directamente de la germinación de una semilla. Esta acción se conoce como clonación, y las nuevas plantas de marihuana se forman a partir de esquejes. Seguramente hayas visto a tu madre o tu abuela obtener así nuevos geranios, yedras, hortensias, etc. Simplemente cortando una ramita de la planta grande (planta madre) y plantándola. La rama plantada desarrollará una nueva planta de maría y con las mismas características genéticas que la planta madre. Esto es la clonación por esquejes. Leer más »

Factores que intervienen en el sexo de la marihuana

Hay algunos factores ambientales que pueden ayudar a que una planta de cannabis decida su sexo de una u otra forma. Las plantas de marihuana pueden ser machos o hembras. En contadas ocasiones puede que una planta tenga una rama de otro sexo. Estas son conocidas como plantas hermafroditas. No es que sus preflores y flores sean distintas de hembras o machos, si no que simplementen cuentan con ramas de ambos sexos. En este artículo hablaremos de algunos factores que pueden influir en el sexo de la marihuana, y que pueden ser incluso potenciados para lograr más plantas con el sexo deseado. Leer más »

Germinación de las semillas de marihuana

Hablaremos de la germinación de las semillas de marihuana. Realmente es muy fácil hacerlas germinar. Es una planta “agradecida”. Y muy fuerte. Trataremos de las condiciones necesarias para lograr que germinen, y explicaremos por pasos como conseguirlo. ¡Feliz cultivo!

Las semillas de marihuana sólo necesitan agua, calor, aire y ausencia de luz para germinar. La temperatura recomendada debe encontrarse entre Leer más »

Como obtener dos cosechas de cannabis en una

Existen prácticas que optan por no cortar la planta de marihuana entera en el momento de cosechar, si no que dejan ramas suficientes para que la planta sobreviva y pueda volver a crecer y a dar fruto. De esta forma podemos obtener dos cosechas de la misma planta de cannabis, que agradeceremos enormemente si la planta ha demostrado una buena genética.

Para lograr tener una plantación de este tipo, tendremos que montar invernaderos o realizar la primera cosecha en interior, normalmente de otoño a primavera. En pocos lugares se tiene un invierno tan cálido que permita que las plantas se desarrollen normalmente en exterior, y que no sufran estrés por las temperaturas. Además, tanto si realizamos la germinación en otoño como si es en esta época cuando hacemos la primera cosecha,  es muy probable que las plantas necesiten un aporte de luz extra para evitar que florezcan demasiado pronto, antes de alcanzar una altura que haga que todo el esfuerzo haya merecido la pena.

A la hora de cosechar, si queremos seguir este método, deberemos dejar las ramas más bajas y recoger como máximo el 75% de ramas y cogollos totales. Estas ramas y cogollos que recolectaremos serán las de la parte media y superior. Después podremos hacer que la planta vuelva a crecer cambiando las condiciones de luz.

Hablando de las condiciones lumínicas, lo ideal es que las plantas reciban unas 18 horas de luz en total, sumadas las horas de sol (si se realiza el cultivo en exterior) junto con las de luz artificial. Nosotros aconsejamos bombillas de alta presión de sodio, por su alta capacidad en lúmenes y su más que probado rendimiento y resutados. Los periodos en los que tenemos que aplicar esta regla de horas de luz serán en los periodos de crecimiento de las plantas. Es decir, tras plantar y tras realizar la primera cosecha. Cuando queramos recolectar, suprimiremos el aporte de luz artificial, e incluso nos ayudaremos de algún tipo de material opaco para limitar las horas de luz a 12 en exterior (cartones o plásticos que podamos poner y retirar fácilmente nos ayudarán en esta tares).

Lo más llamativo de este método es que las partes bajas de la planta cogollan cobre los cogollos formados en la primera cosecha. Es impresionante el tamaño de los cogollos que pueden llegar a desarrollarse, ya que de los cogollos viejos crecen multitud de pequeñas ramitas que tirarán flor y se convertirán en nuevos cogollos que formarán en conjunto racimos de flores de marihuana prietas y frondosas y repletas de resina.

 

 

flor de jack herer plantas pequeas en un jadrín privado

 

Generar CO2 con bicarbonato y vinagre

Las plantas de marihuana requieren CO2 para crecer y desarrollarse. El CO2 es un gas incoloro e inodoro que se encuentra en la atmósfera junto con otros gases como el oxígeno y el nitrógeno. En ocasiones, la falta de CO2 puede ser letal para nuestras plantas. Y por lo general, se consiguen acelerar las cosechas favoreciendo el crecimiento mediante la adición de CO2 a los cultivos. En este post os vamos a enseñar un sencillo truco para aumentar los niveles de CO2 en el cultivo de interior.

Las plantas de marihuana admiten mayores cantidades de CO2 que las que existen en el aire que respiramos. Según los cultivadores profesionales, el cannabis tolera y aprovecha niveles de 0,13% o 0,15% en el aire que las rodea. Y el la atmósfera la concentración es bastante menor, de un 0,03% y 0,04%. Dicho en partes por millón, unas 200 a 300 ppm, frente a las 1300 o 1500ppm de lo que en realidad admite la marijuana. Por lo tanto podemos aportar nosotros un extra de CO2 para lograr que las plantas crezcan más rápido. Hasta dos o tres veces más rápido, si todos los demás elementos como nutrientes y luz son administrados correctamente. Los cultivadores experimentados y los profesionales añaden CO2 a sus cultivos, llegando a obtener incluso mejores resultados que en exterior, y hasta seis cosechas al año.

Seremos precavidos con el cuidado del cannabis cuando aportemos CO2 adicional, porque las plantas desarrollarán más hojas y por lo tanto consumirán más agua y nutrientes de lo que lo hacen normalmente. Un aumento de la temperatura por encima de los 25ºC ayudará a las plantas a mantener un metabolismo alto. La temperatura aconsejada se situaría en torno a los 29ºC.

Una forma barata y sencilla de generar CO2 para una sala pequeña es la de usar bicarbonato y vinagre, que se pueden obtener fácilmente de un supermercado. El bicarbonato suele usarse para ayudar a digerir comidas pesadas. Lo que tenemos que hacer es preparar un recipiente donde pongamos el bicarbonato. Un pequeña bandeja puede servir. Después, llenamos una botella con vinagre, la tapamos con su correspondiente tapón, y le hacemos un agujero a este para que la botella gotee al colocarla boca abajo. Y esto es justo lo que debemos hacer, colocar la botella boca abajo encima del recipiente para que el vinagre vaya cayendo sobre el bicarbonato. El vinagre contiene ácido acético disuelto, que reacciona con el bicarbonato y desprende dióxido de carbono (CO2). Como resultado se obtiene una sal, que queda disuelta en agua que también se produce, y el CO2. Os dejo (no os asustéis), la reacción química que se produce con la nomenclatura correcta (usando bicarbonato de sodio):

NaHCO3 + HAc   —>   NaAc + CO2 + H2O

El inconveniente de este método es que no controlamos la cantidad de CO2 que producimos. No sería un método adecuado para realizar un cultivo profesional, pero conociendo que las plantas van a agradecer este aporte extra de CO2, mejor esto que nada. Lo que tenemos que evitar es producir demasiado gas, porque sería igualmente perjudicial para las plantas. Así que una buena técnica es alternar la generación de CO2 con un periodo de ventilación del cuarto. De este modo nos aseguramos que la estancia no alcance niveles perjudiciales de CO2.

 Os dejo un video para que veáis la reacción. ¡Pero recordad que hay que hacerla gotita a gotita! No me hagáis el bestia…

 

Qué no hay que hacer al cultivar marihuana

Los cultivadores noveles suelen cometer muchos errores en los primeros cultivos de marihuana. Esto se une a la dificultad de realizar un diagnóstico adecuado en las primeras cosechas. No se conocen los síntomas de las enfermedades o las plagas, y se pueden confundir, no realizando el tratamiendo correcto en el momento adecuado. Además, se desconocen los malos hábitos y se cometen fallos que mermarán la producción de nuestras plantas.

En los comienzos, por desconocimiento, es habitual creer que basta con plantas las semillas, y que las plantas crecerán sólas mientras les demos agua. Y además de esto esperamos que nuestra cosecha sea abundante y de buena calidad, superando en todos los aspectos a las de nuestros amigos o conocidos. Mucha suerte tenemos que tener si conseguimos finalmente unos buenos resultados si no hacemos nada más que esto. Otras veces sí se conoce que a las plantas hay que ayudarlas con fertilizantes, y que hay que vigilar por si aparece alguna plaga, pero se realizan algunas acciones o se descuida algún elemento que provoca que no aprovechemos todo el potencial de nuestras plantas e incluso las pongamos en peligro.  A continuación voy a explicar algunos, de los principales errores que se comente cuando uno es principiante en el cultivo de cannabis. Y a veces no tan principiante…

Uno de los problemas que se dan por descuido en el cultivo de interior es el de la falta de una correcta ventilación. Las plantas necesitan gran cantidad de CO2 para desarrollarse, y si no tenemos un buen sistema de ventilación en interior, su crecimiento se verá mermado y tendremos unas plantas con mayor facilidad a enfermar y ser atacadas por insectos. Debemos procuparnos por tener un buen sistema de ventilación. Lo podemos conseguir por medio de ventiladores enfocados hacia las plantas a cierta distancia, o con sistema más complejos compuestos por tubos, filtros y removedores de aire.

Otro de los problemas es una temperatura inadecuada. Las plantas de cannabis soportan temperaturas entre 10y 40 ºC. Pero esto no quiere decir que se desarrollen correctamente cerca de los valores límite. Por el contrario, su crecimiento se puede detener y se pueden provocar daños irreversibles en las hojas. Por encima de 40 ºC comienza un proceso de destrucción de proteínas fabricadas en las hojas haciéndolas inservibles. Además, se aumenta la cantidad de agua que la planta tiene que evaporar para disminuir el calor, haciendo que consuma muchos más recursos y energía en esta tarea, que puede suponer más del 70% del total de energía que consume la planta. Por debajo de 10 ºC el crecimiento se detiene, y la planta entra en un estado de latencia. Por debajo de 0 ºC durante un periodo continuado, la planta muere. La temperatura ideal del aire para un correcto desarrollo está en torno a 25 ºC.

La cantidad de agua que aportamos a la planta también puede convertirse en un problema. Todo el mundo sabe que poca cantidad de agua hará que la planta tenga un aspecto raquítico y pueda llegar a secarse. Pero mucha cantidad puede tener los mismos efectos catastróficos para la plantación. Se pueden ahogar las raíces al disminuir el aire que hay atrapado en la tierra si se riega demasiado. La tierra queda empapada y las raíces no pueden "respirar". Podemos conseguir con una tierra demasiado húmeda por mucho tiempo que aparezcan mohos que puedan llegar a pudrir las raíces de la planta.

Las quemaduras en las hojas pueden ser muy peligrosas. Si regamos o si se forman gotitas de agua en las hojas y las plantas se encuentra bajo el sol o bajo los potentes focos de un cultivo de interior, los rayos de luz que atraviesan este agua puede quemar la superficie de las hojas. Las pequeñas gotas sobre las hojas actúan como una lupa, concentrando los rayos de luz en un punto, dañando la superficie que la planta utiliza para producir clorofila. Debemos ser muy cuidadosos con no mojar las hojas cuando las plantas estén a pena luz, porque esto daños en las hojas son irreversibles.

Hablando de la luz, la falta de la misma es otro de los problemas que podemos tener. En exterior, debemos plantar las semillas teniendo en cuenta que en plena fase de crecimiento los días sean los más largos del año, para recoger cuando la noche se alargue y la planta termine la floración. En los meses donde las noches con más largas que los días, en invierno, las horas de luz pueden no ser suficientes y puede provocar que las plantas crezcan muy poco y tengan una floración anticipada. En interior, un alumbrado insuficiente nos dará plantas pequeñas y que incluso detengan su ritmo de crecimiento.

La humedad ambiental también puede ser un inconveniente si no es la adecuada. Poca humedad hará que la tierra se seque antes, tengamos que regar más a menudo, y que la planta gaste mucha energía evaporando más agua. Una humedad excesiva en ocasiones es buena para combatir plagas, pero también es excelente para que los hongos y mohos crezcan y se extiendan a sus anchas. Los mohos adoran la humedad. En la planta eligen sobre todo los cogollos bien formados porque almacenan gran cantidad de humedad en su interior, las raíces provocando el conocido mal del vivero, y las hojas.

Estos son problemas comunes que se convierten en habituales en cultivos de principiantes. Al principio y dependiendo del lugar en que plantemos, se puede hacer más o menos complicado evitar estos problemas. Siempre pedir consejo a cultivadores más experimentados, y huid de los consejos populares porque muchos suelen estar equivocados. Estad atentos a vuestros ejemplares, porque cuando los síntomas se hacen visibles, la planta ya ha sufrido cierto estrés y podemos tardar días en recuperarlas. Y varios días significan mucho tiempo en la vida de nuestras plantas.

 

montaje de cultivo de interior con un simple ventilador planta protegida de la climatología exterior

 



468-60-03